Inmodiario

El Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Valencia solicita, ante la polémica generada por la apertura de expediente de la CNMC a varias empresas del sector inmobiliario, que la legislación obligue a realizar valoraciones inmobiliarias de forma personal mediante un profesional cualificado. El colectivo API realiza esta petición ante uno de los problemas detectados en la investigación emprendida por la Comisión Nacional del Mercado de Valores, que acusa a las empresas de llevar a cabo valoraciones más altas del valor real de los inmuebles a causa del uso de algoritmos y herramientas de valoración automáticas.

El portavoz del Colegio API de Valencia, Vicente Díez, explica que una del as principales causas de esta situación a la que se enfrenta el sector es el uso cada vez mayor de estas aplicaciones informáticas. "Es imposible que un algoritmo realice una valoración real de una vivienda, sin que se haga una visita al inmueble o se tengan en cuenta factores que son muy importantes a la hora de determinar el precio, como las reformas realizadas, el equipamiento de la vivienda o la eficiencia energética. Además, estas herramientas de valoración están cada vez más extendidas, y ofrecen más una aspiración que un valor real de esa vivienda", explica.

El portavoz de los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Valencia afirma que, si el Gobierno está a punto de dar salida a un índice real de precios del alquiler, también debe trabajar en esta dirección en las compraventas y frenar estas aplicaciones, que no pueden dar un valor real. "Por ello, pedimos que sean profesionales cualificados, con formación y con un conocimiento profundo y real del mercado los que lleven a cabo estas valoraciones. Así se evitarán las perturbaciones del mercado y el usuario puede tener una imagen real de lo que verdaderamente vale su vivienda", señala. En este sentido, Díez afirma que muchas agencias inmobiliarias valencianas se encuentran ante el caso de clientes que acuden con valoraciones de estas herramientas que están por encima del valor real de la vivienda, y están convencidos de que es una valoración cierta.