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El 85% de las fincas urbanas de Madrid cuentan con los servicios de un administrador de fincas colegiado, según estima el Colegio Oficial de Administradores de Fincas Urbanas madrileño. 

Para que un profesional del sector pueda colegiarse no sólo ha de contar con una sólida formación profesional sino que, además, su gestión está garantizada y cubierta por un seguro de responsabilidad civil de 650.000 euros y de una fianza de otros 25.000 euros. Estos requisitos son independientes de que el ejercicio de su profesión se encuentre regulado y controlado en todo momento por su Colegio profesional.

Disponer de los servicios de un administrador de fincas colegiado supone una serie de garantías para los propietarios de las viviendas:

• una gestión profesional y a precio razonable

• disponer de un asesoramiento puntual y actualizado sobre los cambios jurídicos, administrativos, etc. que se produzcan

• la comodidad de no tener que preocuparse por las convocatorias, celebración de juntas, documentación y registro de los acuerdos, libros de actas, contabilidades, nóminas…

• la seguridad de que va a llevarse a cabo una gestión transparente y sin sorpresas

Asimismo, es destacable la considerable disminución de costes que puede suponer contar con un experto que conseguirá disminuir el gasto en comisiones bancarias o en las primas de seguros contratadas y en la obtención de mayores descuentos por pronto pago o pagos aplazados sin cargo, por citar sólo algunos ejemplos. No menos importante es el control, seguimiento y reclamación de las deudas de los vecinos morosos que se lleva a cabo por parte del administrador.

“Disponer de un administrador de fincas competente puede suponer un ahorro nada desdeñable para la comunidad, que algunos estiman puede llegar al 5% de los gastos”, afirma el portavoz de Asesoría-Gestoría Gesys. “La crisis económica no ha supuesto una disminución en el número de las comunidades que disponen de administrador, sino que han aumentado dadas las ventajas de todo tipo que ello supone”, añade. 

Según Carlos Santos, profesional de Asesoría- Gestoría Gesys, “los intrusos en la profesión no responden por una gestión catastrófica ni ofrecen ningún tipo de garantía y, en ocasiones, hay que lamentar haber tenido como ‘administrador’ a una persona no cualificada”.