Inmodiario

Bruselas, Tel Aviv, Atenas, Sao Paulo o Varsovia son algunas de las sedes del Instituto Cervantes de las que el Gobierno quiere prescindir. No hay dinero suficiente para mantener esta red de casi 80 inmuebles distribuidos por todo el mundo en 44 países, y hay que deshacerse de algunos, aunque sin menoscabo de la ‘marca España’, a la que el Instituto sirve como auténtica lanzadera. El servicio de difusión se mantendrá, pero en edificios más modestos y en alquiler. Y, llegado el caso, como en Damasco, cerrando la oficina, en este caso por el conflicto social que se vive en Siria.

Dentro de un mes se producirán las primeras subastas. Sendos inmuebles en Bruselas y Tel Aviv, por los que se espera obtener un mínimo de 7 millones de euros. El edificio de Bruselas fue adquirido en 1992 y finalmente rehabilitado en 1997. Un siglo de antigüedad y una superficie de 1.430 metros cuadrados. Su precio, 3,2 millones de euros. El de Tel Aviv, algo más caro, casi 4 millones. Para presentarse a las subastas, el organismo cultural solicita a los compradores que acrediten la constitución de una fianza por valor del 10% del importe establecido en el precio ofertado.

Se trata de ir hacia la autofinanciación y a depender menos de las transferencias del Estado. En 2014, los recursos propios facilitarán el 54,4% del presupuesto, contando la previsión de ingresos por enajenación de inmuebles, y algo más de la mitad si las ventas resultaran fallidas. El objetivo es alcanzar en ejercicios venideros un porcentaje de autofinanciación cercano al 70%, prácticamente el doble que se alcanzaba en 2011. Una estrategia de ajuste que también están siguiendo otras instituciones europeas como el Instituto Goethe o el British Council.

Hasta ahora, la institución dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, se financiaba a través de los presupuestos administrativos y los de tipo comercial, obtenidos a través de actividades como las clases de español o la organización de exposiciones.

El Cervantes, dirigido por Víctor García de la Concha, también planea la venta de una vivienda de su propiedad en El Pireo (Atenas), de una planta del edificio del organismo en Sao Paulo (donde mantendrá otras dos representaciones) y de tres de las cinco del inmueble en el que se ubica el centro en Varsovia (Polonia), por las que espera ingresar 4 millones de euros.