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La familia Puig, que controla la multinacional de perfumes, ha movido ficha en varios frentes inmobiliarios a través de su patrimonial Inmo. Ha comprado acciones de Colonial por cerca de 120 millones de euros, para alcanzar el 4,7% de la compañía dirigida por Juan José Bruguera. Una operación que, según la familia Puig, responde a la voluntad de diversificar su exposición en el sector inmobiliario.

Esta participación en Colonial era propiedad hasta ahora del financiero Joe Lewis, un multimillonario de origen británico y radicado en Bahamas, muy conocido en el Reino Unido porque es el propietario del club de fútbol Tottenham. Lewis hizo su fortuna apostando con George Soros contra la libra esterlina cuando se rompió el Sistema Monetario Europeo.

Con la entrada de los Puig en su capital, Colonial se refuerza como valor refugio para determinadas fortunas que prefieren invertir en el valor que asumir el riesgo de actuar de forma directa en el mercado inmobiliario, donde muchas grandes fortunas están buscando la rentabilidad que no encuentran en otros mercados con los tipos bajos.

Además, los Puig han ganado la subasta, por más de 50 millones, con la que el BBVA había puesto a la venta el edificio que alberga la sede de Puig en la Plaça Europa de L´Hospitalet (Barcelona). El inmueble, diseñado por Rafael Moneo y GCA Arquitectos, tiene una superficie de 14.300 metros cuadrados y 21 plantas.

Ambas operaciones están muy vinculadas porque Colonial tiene el encargo de construir otra torre gemela junto a la adquirida este lunes, en un terreno al lado de la actual en L'Hospitalet. Colonial invertirá en la construcción de la nueva torre 16 millones de euros, ya que los Puig ponen el suelo, que había sido adquirido por Inmo, una sociedad controlada por el holding Corporación Exea, que aglutina todas las propiedades de la familia.

El proyecto forma parte de la inversión en nuevos activos inmobiliarios que la compañía patrimonialista ha anunciado en sus tres mercados, Madrid, Barcelona y París, por un total de 400 millones de euros.

La torre se situará en la plaza Europa, al lado de la sede que el grupo de perfumería ocupa en alquiler. El proyecto aspira a levantar un edificio de 60 metros de altura y 21 plantas, que contará con 14.000 metros cuadrados de superficie. Pretenden que tenga un diseño único e innovador pero acorde al de la torre vecina, según explicó el consejero delegado de Colonial, Pere Viñolas.