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Esther Koplowtiz, la hija del fundador de FCC, no tiene recursos con los que acudir a la nueva ampliación de capital del grupo constructor, y ha recurrido a Carlos Slim, el principal accionista, para que se los preste. Como es lógico, no le saldrá gratis.

La situación financiera de la empresaria vuelve a ser muy similar a la que tenía hace poco más de un año, cuando andaba negociando con sus dos acreedores, BBVA y Bankia, la refinanciación de sus 1.000 millones de deuda, garantizados con las acciones en FCC.

Entonces, el asunto se solucionó, de manera temporal, vendiendo al magnate mexicano los derechos que hubiera tenido que suscribir para acudir a la macroampliación de 1.000 millones llevada a cabo en diciembre de 2014.

Obtuvo 150 millones con los que redujo su deuda con las entidades financiera a 840 millones, a amortizar en abril de 2020, pero también su participación en la constructora, del 50,1% al 22,4% que todavía hoy mantiene.

Y ahora anda en las mismas. Necesita 160 millones para ir a la nueva ampliación y mantener ese porcentaje. Y ha sido el empresario azteca el que financiará a Esther Koplowitz este capital, con lo que volverá a adeudar cerca de 1.000 millones. Los 840 a BBVA y Bankia y el resto al mexicano.

Para cuadrar esta nueva situación financiera Slim y Koplowitz acaban de firmar una novación del acuerdo de inversión alcanzado en noviembre de 2014, por el que Nueva Samede -la nueva sociedad creada por Esther Koplowitz el pasado mes de diciembre- se incorpora a dicho acuerdo para convertirse en futuro accionista del grupo constructor tras la ampliación de capital de 709 millones anunciada el pasado 17 de diciembre.

Los principales aspectos del acuerdo de compraventa de derechos, que desarrolla el contenido de la novación, establecen las condiciones que regirán la transmisión de los derechos de suscripción preferente, desde Dominum -la sociedad a través de la que Koplowitz ostenta su participación en FCC- a Nueva Samede 2016, y regular el compromiso de Slim, a través de Inversora Carso, como financiador de Nueva Samede en la adquisición de los derechos de suscripción preferente y el desembolso de las acciones de la nueva ampliación.

BBVA y Bankia también forman parte del acuerdo, como acreedores pignoraticios respecto de la íntegra participación accionarial Esther Koplowitz en FCC. Solo para consentir las modificaciones al acuerdo de inversión original y aceptar las estipulaciones que a su favor se establecen.

El acuerdo también incluye, y aquí viene una de las cuestiones clave, modificaciones en el consejo. Serán 15 miembros, de los que cuatro serán designados a propuesta de los accionistas (Slim y Koplowitz), ocho los propondrá el propio magnate mexicano y tres serán independientes. Uno de los consejeros, a propuesta de Slim, será el consejero delegado, de manera que el mexicano pasará a tomar el control absoluto, y Koplowitz solo tendrá potestad para situar en el consejo a dos personas de su confianza, sobre un total de 15.

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