Inmodiario

La operación desvelada ayer por la socimi Hispania sobre las negociaciones que está manteniendo con los acreedores de Realia –no con los accionistas, FCC y Bankia– es un ejemplo perfecto de cómo actúan los fondos de gestión riesgo, un campo en el que Georges Soros y John Paulson –los dos principales accionistas de Hispania– se mueven como peces en el agua.

El asunto, a grandes rasgos, pasa por comprar el 100% de las acciones de la inmobiliaria a un precio de 150 millones mediante una oferta pública de adquisición (OPA), valorando los 307 millones de acciones de Realia 49 céntimos.

A partir de aquí, de resultar exitosa la OPA, Hispania, a través de su gestora Azora, anuncia su intención de promover una ampliación de capital, de manera que los principales acreedores –los fondos Fortress y King Street y el banco de inversión estadounidense Goldman Sachs – puedan compensar sus créditos.

El precio ofrecido por Hispania es menos de la mitad de lo que Realia venía capitalizando en bolsa y a años luz de los 2.165 millones de euros en que están valorados sus activos, ya sin la filial francesa SIIC Paris, vendida la pasada primavera.

La oferta de Hispania se produce justo un años después de que Realia, FCC y Bankia pusieran en venta la participación conjunta de casi el 62% que ostentan la constructora y la financiera en el capital de inmobiliaria. Era una de las condiciones que habían impuesto los acreedores para firmar el acuerdo de refinanciación de 800 millones del negocio promotor.

Los acreedores pensaron que la operación se realizaría de manera rápida, capitalizando la deuda para quedarse con la empresa. Pero los intereses de inversores como Juan Miguel Villar-Mir, el fondo de Qatar, Amancio Ortega o Juan Abelló, demoró el final que ahora se vislumbra.

Ninguna de estas ofertas, a pesar de las cantidades planteadas, llegó a fraguarse por la negativa de los acreedores a vender solo el negocio patrimonial, y mantener la actividad promotora en manos de FCC y Bankia.

De aceptar los acreedores la OPA de Hispania a ese precio de 150 millones por el 100% de Realia, entraría en vigor la cláusula por la que los acreedores recibirían el 95% de esa cantidad y los accionistas, FCC y Bankia, solo el 5% restante. Efectivamente, una ruina, poco más de 7 millones de euros por su 62%.