Inmodiario

La inmobiliaria catalana Restaura ya conoce el día en que se podrá saber si se ponen las bases para superar la situación de insolvencia que le abocó a declararse en concurso de acreedores o, si por el contrario, como tantas otras, tendrá que encaminar sus pasos hacia la liquidación.

Será el próximo 7 de julio cuando, según ha dispuesto el Juzgado Mercantil nº 3 de Barcelona, se celebren las juntas de acreedores que deberán decidir y votar sobre el convenio de las compañías mercantiles en situación de concurso que integran el grupo inmobiliario.

Antes, en las próximas semanas, varias filiales de la empresa matriz deberán decidir si se suman a un convenio con sus acreedores que garantiza su continuidad o bien se acogen a la liquidación concursal. Restaura ya formuló en su día una propuesta de convenio anticipado en la que establecía para los créditos comunes (unos 110 millones de euros aproximadamente) o no privilegiados una quita del 80% del total y una carencia de 5 años.

La viabilidad de dicha propuesta fue revisada por la auditora Deloitte y la propia administración concursal. Sobre todo, dependía del desarrollo del proyecto de un edificio situado en la Puerta del Sol, en Madrid. Sobre el citado inmueble Restaura tiene ofrecida la constitución de una garantía hipotecaria a la Agencia Tributaria en seguridad del pago del crédito calificado como de privilegio especial (y que asciende a siete millones de euros). La aprobación deberá ser consultada en el transcurso de la propia junta de acreedores.

Restaura ha alcanzado diversos acuerdos de adjudicación en pago con distintos acreedores privilegiados evitando por dicha vía un incremento del monto de créditos ordinarios. En la actualidad existen diversas operaciones de este tipo que ya han sido aprobadas por el Juzgado y podrían materializarse antes incluso de la celebración de la reunión de acreedores en julio próximo.

Parte de las compañías seguirán la misma vía de solución que finalmente decida su cabecera. Otras filiales que ya han realizado algunos acuerdos de dación en pago están pendientes de la Sareb, el acreedor con más peso. La continuidad final del grupo Restaura depende, en buena medida de la actuación que realice el banco malo público.

Si se concretan las adjudicaciones a favor de la Sareb, se daría una situación de inexistencia de acreedores y de activos del grupo inmobiliario en concurso, lo que podría dar lugar a un archivo de casi todos los concursos.