Inmodiario

Madrid. La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) ha cerrado el balance del pasado ejercicio en el que otros 58.089 autónomos tuvieron que darse de baja. De ellos, casi el 63% ejercía su actividad en el sector de la construcción. Si se analiza el periodo de crisis, desde abril de 2008 –momento en el que el trabajo autónomo crecía a un ritmo interanual de un 10%–, se han perdido 306.259 afiliaciones al Régimen Especial de Trabajo Autónomo.
 
Estos datos vienen a confirmar que las medidas urgentes del Gobierno no están produciendo ningún tipo de beneficio en este grupo empresarial, según esta asociación de autónomos. “Con el retraso en la puesta en marcha del Plan para la Rehabilitación de edificios y viviendas anunciado por el Gobierno no sólo se está retrasando la reincorporación de los autónomos de la construcción a la actividad, sino que se está acelerando la destrucción de empleo en este colectivo”, explica César García, secretario ejecutivo de Política Sectorial de UPTA España.
 
La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos sigue manteniendo que las causas de la pérdida de trabajo autónomo siguen centradas en la falta de liquidez financiera, la restricción crediticia y el bajo consumo interno, además de los factores propios de la crisis inmobiliaria.
 
Por otra parte, hay que añadir las bajadas del sector de la hostelería, un grupo que venía creciendo, aunque a ritmos lentos, pero no destruía empleo. Esta bajada, como ya ha anunciado la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos, viene dada por las previsiones que los hosteleros han hecho de las consecuencias de la entrada en vigor de la Ley anti tabaquismo, que repercutirá muy negativamente en los ingresos del colectivo hostelero autónomo.
 
A pesar de que el comercio sumó 573 afiliados durante el pasado mes de diciembre, desde enero de 2010 ha perdido 2.134 activos. Un sector que, como viene pidiendo UPTA desde hace dos años y recuerda de nuevo César García, “necesita la adopción de medidas urgentes por parte de las administraciones central y autonómica que le permitan una reestructuración ordenada”.