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MADRID, 23 Oct.    El presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, y propietario del grupo Marsans y de Aerolíneas Argentinas junto a Gonzalo Pascual, aseguró hoy que el Gobierno argentino les está "echando a gorrazos" de la compañía, inmersa en un proceso de nacionalización.

   En declaraciones a la Cadena Ser, recogidas por Europa Press, Díaz Ferrán apuntó que es su deseo que dicho proceso por el que el grupo Marsans venderá Aerolíneas Argentinas y Austral al Estado argentino "acabe de la mejor manera posible". "Estamos allí, pero nos están echando a gorrazos y veremos a ver si aquello acaba de la mejor manera posible, que es mi deseo", señaló.

   Representantes de Marsans y del Gobierno argentino no se ponen de acuerdo sobre el valor de ambas aerolíneas y se han dado un plazo de un mes para analizar las evaluaciones realizadas por ambas partes, tras la aprobación del proceso de nacionalización por el Congreso y el Senado argentinos.

   Así, mientras el banco Credit Suisse, auditor del grupo Marsans, estimó un precio por Aerolíneas Argentinas y Austral de entre 250 y 450 millones, el Tribunal de Tasación de Argentina evaluó de forma negativa a las dos empresas por su deuda.

   Díaz Ferrán se refirió también a la reforma del sistema de pensiones anunciada por el Gobierno que preside Cristina Fernández de Kirchner para nacionalizar dichos fondos privados debido a la pérdida de rentabilidad de sus suscriptores tras la crisis de las 'subprime'. Al respecto, destacó que esta decisión es "mala para Argentina, mala para los empresarios con intereses en el país y para todo el mundo iberoamericano".

   "Argentina ha parido porque estaba embarazadísima y algún día tenía que parir", añadió Díaz Ferrán, quien coincidió con el análisis realizado por todos los analistas sobre este nuevo escenario, y destacó que la noticia se ha acogido "muy mal".

   El plan del Gobierno argentino supone profundos cambios para las administradoras de fondos de jubilación y pensión (AFJP), creadas en 1994 en Argentina, controladas principalmente por bancos y a cuyas arcas se derivan los aportes de 9,5 millones de trabajadores argentinos afiliados al sistema de jubilación por capitalización.