Editor de InmoDiario.
Inmodiario

MADRID, 21 Oct. El Instituto de Estudios Económicos (IEE) pidió hoy la reelaboración del proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2009 por tratarse de un texto "increíble" debido al cuadro macro que contempla, "inadecuado" ante la crisis económica que atraviesa el país e "inoportuno" porque no contempla las medidas necesarias para hacer frente al ajuste económico.

   Así los puso de manifiesto el presidente del IEE, Arturo Gil, en una rueda de prensa, donde calificó el texto presupuestario que se debate hoy en el Congreso de "poco original", ya que se elaboró en un momento en el que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero aún negaba una crisis que ha resultado ser "mucho más profunda" de lo previsto por los más optimistas.

   Además, Gil consideró que los acuerdos que ha alcanzado el Ejecutivo con PNV y BNG para sacar el proyecto adelante en la Cámara Baja han introducido diversos factores que empobrecen "aún más" la realidad de los PGE, porque contemplan concesiones que incrementan la inestabilidad del proyecto.

   "Habría que elaborar unas cuentas nuevas", señaló Gil, para quien la presentación de enmiendas no es suficiente porque el proyecto del Ejecutivo no tiene en cuenta la realidad económica del país. A su juicio, el nuevo texto daría como resultado cifras "muy alarmantes" de déficit, de deuda y de paro, pero trataría la economía con objetividad. "Son unos Presupuestos irrealizables que si se mantienen nos llevarán a una situación mucho más grave", subrayó.

   Preguntado por el impacto en el déficit de las medidas financieras aprobadas ayer en el Congreso, Gil afirmó que habrá cierto impacto difícil de cuantificar en estos momentos porque no tendrá un efecto inmediato, sino diferido en el tiempo.

   Por su parte, el director del IEE, Juan Iranzo, aseguró que los PGE son "increíbles" porque el crecimiento del 1% que estiman para 2009 "no es creíble" y es "prácticamente imposible"^, porque España está sufriendo con más intensidad la crisis financiera internacional por su necesidad de financiación y por la vulnerabilidad ante la evolución de los precios de las materias primas.

   Además, se refirió a las factores internos que están contribuyendo a la crisis, entre los que destacó la pérdida de competitividad, la moneda sobreapreciada a pesar de los últimos ajustes, el incremento de los salarios mayor al de otros países vecinos y de los costes financieros de las empresas, la ruptura de la unidad de mercado y el ajuste de la construcción, cuyo estancamiento esencial se producirá en 2009 con un gran impacto en la economía, el empleo y la recaudación. En esta línea, aventuró que los precios de la vivienda necesitarán un ajuste del 30%.

   A su juicio, la población no tiene que renunciar al derecho de contar con unos Presupuestos adecuados a este momento económico, motivo por el que el IEE solicita la devolución del texto y la elaboración de uno basado en la realidad actual, que contemple las últimas medidas del Ejecutivo, ya que los PGE juegan "un papel" fundamental en tiempos de crisis para "evitar el despilfarro". "La mejor para todos sería la devolución", indicó.

   Por su parte, el director del Servicio de Estudios del IEE, Gregorio Izquierdo, aseguró que los PGE no son austeros, sino "gastosos", al tiempo que resaltó que las partidas más austeras del texto son los gastos de capital, que son los que tendrían que ser más expansivas para impulsar el crecimiento en el futuro, mientras el Gobierno es "muy generoso" en gasto social y de personal.

EL DÉFICIT PÚBLICO PUEDE SUPERAR EL 3%.

   Izquierdo consideró difícil que se cumplan las previsiones tanto de gastos como de ingresos, lo que, como resultado, arrojará un déficit mayor al previsto en el texto, que puede llegar a alcanzar el 3% del PIB "sin ningún esfuerzo" e incluso superarlo si el Gobierno no hace lo que tiene que hacer.

   Además, aseguró que se trata de unos PGE que resucitan la deuda pública, y pidió prudencia porque un fuerte incremento de la deuda puede tener efectos negativos en la economía. "Los PGE han perdido la credibilidad, es un modelo superado, obsoleto y del pasado", denunció, tras asegurar que están "equivocados" en su conjunto porque complican el ajuste en lugar de solucionarlo, ya que lo que necesita la coyuntura es moderar el gasto corriente e impulsar nuevas medidas.

   En concreto, apostó por una rebaja del Impuesto de Sociedades y acercar la fiscalidad empresarial a la media europea, bajar las cotizaciones y suplir el descenso con un eventual incremento del IVA, por ser medidas que permiten incrementar la competitividad y la inversión en el país. "Cuanto más se deja abrir la brecha, más cuesta cerrarla luego", advirtió.