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MADRID, 20 Oct.   Una de cada cuatro empresas extranjeras que operan en España tiene previsto reducir la inversión y la contratación de personal en 2009, según el 'Barómetro del clima de negocios en España desde la perspectiva del inversor extranjero' presentado hoy por la secretaria de Estado de Comercio, Silvia Iranzo.

   El informe aprecia un deterioro en las expectativas de las empresas foráneas como consecuencia de la crisis internacional, lo que se traduce en una mayor cautela en cuanto a sus planes de inversiones y de contratación de personal.

   Así, frente al 70% registrado el pasado año, sólo un 35% de los inversores extranjeros espera incrementar sus inversiones el próximo ejercicio, en tanto que un 41% prevé mantenerlas y un 24% reducirlas.

   En cuanto a sus planes en materia de empleo, el 31% de las empresas foráneas prevé aumentar su plantilla el próximo año --frente al 68% del pasado año--, mientras que un 44% espera mantener la contratación y un 25% disminuirla.

   Según el estudio, realizado por la Sociedad Estatal para la Promoción y Atracción de Inversiones 'Invest in Spain' a través de encuestas a 292 directivos, los planes de mantenimiento o aumento de inversión y empleo indican que las empresas extranjeras no ven a España como una localización temporal en sus planes de negocio, sino que apuestan por el país como inversión "estratégica, estable y de largo plazo".

   Iranzo destacó que los últimos datos de flujos de inversión extranjera directa (IED) avalan esta posición, puesto que al cierre del primer semestre España recibió 30.323 millones de euros de IED bruta, un 490,6% más que el año anterior. En este incremento tuvo un gran peso la compra de la tabaquera Altadis por parte de la británica Imperial Tobacco, aunque Invest in Spain estima que el crecimiento se situaría por encima del 30% sin este tipo de operaciones.

   De este modo, la secretaria de Estado destacó que España ha pasado de ocupar el puesto número 16 en recepción de inversión extranjera a situarse en séptimo lugar a nivel mundial y en cuarto a nivel europeo.

CALIFICACIÓN DE ESPAÑA.

   El barómetro refleja la complicada situación económico-financiera mundial, de tal manera que la valoración del clima de negocios ha pasado del 3,5 en 2007 al 3,16 sobre 5 este año, lo que equivaldría a un "bien", mientras que la situación de la empresa en España en comparación con otros países ha pasado del 4,3 al 3,5 sobre 5, equivalente a un "notable bajo".

   En cualquier caso, la valoración que las empresas foráneas hacen de las condiciones en España es positiva en todas las áreas analizadas, que alcanzan una puntuación superior a los tres puntos sobre cinco.

   En concreto, las principales fortalezas de España se refieren a aspectos del entorno de negocios (como la competitividad de los sectores o la disponibilidad de proveedores cualificados), a los costes operativos (coste de la mano de obra cualificada) y a la fuerza laboral (calidad de las escuelas de negocio y de los centros especializados).

   Por otra parte, los inversores señalan el acceso a la financiación, la falta de flexibilidad del mercado laboral en relación con la facilidad para contratar y despedir trabajadores y los conocimientos de idiomas, como las principales debilidades del clima de negocio español.

   El consejero delegado de Invest in Spain, Javier Sanz, reconoció que, como consecuencia de la crisis internacional, existen "riesgos sistémicos" que, sin embargo, "en España estarán bastante más amortiguados".

   Con los resultados del barómetro, Sanz destacó que Invest in Spain "actúa en consecuencia", y, entre otras medidas, señaló que continuará con la búsqueda de socios estratégicos que aporten tecnologías o financiación a las empresas. Así, anunció que la sociedad firmará en breve un acuerdo con Bank of Tokyo-Mitsubishi que permitirá desarrollar "acciones interesantes" en el mercado japonés.

   Además, avanzó que se diseñará un plan de atracción de talento y emprendedores y subrayó que la sociedad será entidad gestora de fondos estructurales de la Unión Europea para el periodo 2007-2013, procedentes del Feder y del Fondo Tecnológico, con lo que contará con 17 millones de euros --que podrían llegar a 24 millones con la cofinanciación-- para apoyar proyectos de I+D+i de las empresas con al menos un 10% de capital extranjero.