Editor de InmoDiario.
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 MADRID, 10 Oct. Las bolsas europeas entraron hoy en caída libre y marcaron sus niveles más bajos de la historia, incapaces de encontrar un freno en las medidas adoptadas por los principales bancos centrales del mundo y los gobiernos a ambos lados del Atlántico para contrarrestar los efectos de la crisis financiera.

   La plaza de Madrid lideró los descensos en el Viejo Continente, con el mayor desplome de su historia (9,14%), que situó al Ibex 35 incluso por debajo de la cota de los 9.000 puntos al cierre, lo que significa la vuelta a niveles que no marcaba desde 2005.

   El resto de principales mercados europeos se hundieron entre un 8% y un 7% presa del pánico, sin que los bancos centrales hayan logrado mitigar su ansiedad con las inyecciones de liquidez o las bajadas de tipos de interés, ni los gobiernos hayan conseguido recobrar la confianza de los bancos con sus planes de rescate y apoyo.

   Concretamente, París se dejó un 7,7%, Milán un 6,5%, Francfort un 7% y Londres alrededor del 8%, mientras que la plaza neoyorkina bajaba un 4% y provocaba un llamamiento a la calma del presidente de Estados Unidos, George W.Bush, para asegurar a los estadounidenses que se han tomado todas las medidas para estabilizar el sistema financiero.

   En el Viejo Continente, las pérdidas más abultadas correspondieron a los bancos. En Londres, Schroders acabó con un retroceso del 28,9%, mayor que el de Royal Bank of Scotland (25,3%) y HBOS (-19,1%). En Francfort, Deutsche Bank se dejó un 16%, mientras que en la plaza parisina Société Générale reculó un 13%, sólo superado por Alcatel (14,6%).

   En Madrid, sin embargo, el mayor retroceso de todo el selectivo fue para Iberdrola Renovables (-15,30%), y el segundo mayor descalabro correspondió Acciona (-13,05%). Santander ocupó el tercer puesto en el ranking de mayores descensos (-11,95%) y BBVA (-11,37%) el cuarto.

   Según expertos consultados por Europa Press, la normalidad no se restaurará en los mercados hasta que el sistema financiero no recupere la confianza, proceso que no se antoja automático pese a las medidas de flexibilización de política monetaria concertadas.

   Los inversores de todo el mundo parecen más atemorizados por los negros vaticinios sobre la economía del planeta, como los del Fondo Monetario Internacional (FMI), que ve al mundo al borde de una recesión global, que esperanzados por los efectos de las medidas para reactivar las economías.

   El experto en valores europeos de Schroders, Gary Clarke, sostiene que es poco probable que asistamos a una disminución de la volatilidad que reina en los mercados hasta que se supere "la parálisis de la banca", su reticencia a prestarse dinero entre sí.

   Por su parte, Morgan Stanley sostiene que para ayudar a la banca, la solución a la crisis financiera internacional pasa por cinco pilares fundamentales. Concretamente, ve imprescindibles mayores y más explícitas garantías para mantener la liquidez y apoyos para aumentar la capital de los bancos, como la nacionalización de entidades o la participación pública.

   La firma incide además en la necesidad de encontrar soluciones diversas para acabar con las deudas contaminadas, en la flexibilización de las políticas monetarias y en un mayor pragmatismo regulatorio.