Editor de InmoDiario.
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MADRID, 9 Oct. 
   El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, advirtió hoy de que es necesario hacer frente "sin tardanza" al aumento de la morosidad y la contracción del negocio de las entidades financieras.

   Durante su discurso en el II Foro de las Cajas de Ahorro, Fernández Ordóñez sostuvo que hay que hacerle frente al aumento de la tasa de impago aunando "elevadas dosis de flexibilidad", a pesar de que era previsible que ésta creciera y todavía no se encuentra en niveles "alarmantes".

   A su parecer, es necesario mantener la calidad y cantidad de provisiones y fondos propios, y afrontar la contracción del negocio promoviendo un mayor control de los costes y una mayor racionalización de los procesos, con el fin de mantener y reforzar sus sólidas bases e impulsar su crecimiento en un entorno globalizado.

   El gobernador del Banco de España indicó que el fuerte crecimiento de la economía española en los últimos años ha dado lugar a desequilibrios entre los que figura el enorme recurso a la financiación exterior, el rápido endeudamiento de las familias y empresas, y el peso del mercado inmobiliario. "Debemos tener muy presentes estos elementos, pues van a determinar nuestro próximo futuro", recalcó Fernández Ordóñez.

   No obstante, insistió en que las entidades españolas se centran en su mayoría en el negocio bancario tradicional, alejadas de los productos complejos que han permitido el contagio de la crisis 'subprime' originada en Estados Unidos.

   Asimismo, incidió en que el sistema financiero español se ha beneficiado de una exigente regulación sobre control y gestión del riesgo de crédito y unas prácticas de supervisión "particularmente atentas" a la evolución de los riesgos.

   El gobernador destacó, por otro lado, que las entidades españolas han implantado los cambios regulatorios de los últimos años "de forma satisfactoria, con profesionalidad y diligencia", lo que les ha permitido reforzar su posición estructural.

   Sin embargo, estimó que es necesario evitar que la crisis actual lleve a reaccionar "hacia la hiperregulación". "Las excepcionales circunstancias que estamos viviendo no pueden hacernos olvidar que toda iniciativa regulatoria debe ser convenientemente ponderada y someterse a un examen exigente sobre su finalidad y necesidad", sostuvo.