Editor de InmoDiario.
Inmodiario

 MADRID, 9 Oct.   El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, subrayó hoy que ninguna entidad española está en riesgo y que no cree que puedan llegar a verse en una situación parecida a la vivida por algunas entidades extranjeras, si bien, recordó que no son inmunes ni a la crisis, ni a las dificultades financieras ni al incremento de la morosidad, que, según avanzó, seguirá creciendo porque "existen factores que hacen prever nuevos incrementos".

   Solbes, que participó en el II Foro de Cajas de Ahorros, también valoró de manera positiva la medida adoptada ayer por la BCE, la Fed y varios bancos centrales del recorte en medio punto los tipos de interés, aunque destacó que las diferentes medidas adoptadas por los países, como la nacionalización de bancos y las inyecciones de liquidez, han demostrado "no ser suficientes", por lo que sería necesario un "enfoque mas general".

   En este sentido, recordó que la medida adoptada en España por el Gobierno español para favorecer la liquidez en el mercado, con la creación de un fondo dotado con 30.000 millones de euros, no va destinada a salvar a ninguna entidad, sino a reestablecer el normal funcionamiento de los mercados, y confió en que este instrumento tenga que utilizarse "lo mínimo posible".

   "Vamos a crear un fondo de naturaleza temporal y perderá su razón de ser a medida que se vaya reestableciendo el normal funcionamiento de los mercados. Queremos crear un instrumento que ayude a resolver un problema temporal", subrayó.

   Asimismo, defendió que esta medida no costará ningún dinero al erario y que no se trata de una operación no financiera sino financiera, que durará un cierto tiempo y que obligará a un mayor endeudamiento al Estado pero que permitirá volver a una posición de equilibrio.

   Respecto al aumento del Fondo de Garantía de los Depósitos hasta 100.000 euros, Solbes recordó que no se trata de una medida imprescindible, porque las cajas y bancos españolas son solventes y los ahorros estaban garantizados, pero que era necesaria para calmar la preocupación surgida en la sociedad por el debate abierto en este sentido en el seno de la Unión Europea.