Editor de InmoDiario.
InmodiarioLISBOA, 1 Oct. Ferrovial, FCC, Abertis y Sacyr participan en los cuatro consorcios que presentarán a partir de mañana sus ofertas para competir por el contrato de construcción del primer tramo de la línea ferroviaria de Alta Velocidad (AVE) Madrid-Lisboa, el que unirá Poceirao-Caia, presupuestado en 1.450 millones de euros. De los cuatro consorcios que, hasta el momento, han manifestado su intención de pujar por este primer tramo del AVE dos están liderados por empresas portuguesas y cuentan con participación española, y los otros dos están capitaneados por las españolas Ferrovial y FCC, respectivamente. El primer consorcio que se conoce en su totalidad es el liderado por Mota Engil, que cuenta con la participación de la española Sacyr a través de su filial lusa Somague, y con la francesa Vinci, entre otros. La concesionaria Brisa, participada por Abertis, también anunció que lidera otra candidatura, que también cuenta con la participación de Iridium, del grupo ACS. FCC SE ALIA CON EIFFAGE. De los otros dos consorcios, uno está liderado por Ferrovial y lo completa Hagen, Conduril, Tecnovia y Novopca, y el cuarto está integrado por FCC en alianza con la francesa Eiffage, según publican "Jornal de Negocios" y de "Diario de Noticias". El tramo entre Poceirao-Caia del AVE está situado cerca de la frontera con España a la altura de Extremadura. Se trata del primer paso para la construcción de la red de Alta Velocidad ferroviaria en Portugal, la mayor obra pública del país con una inversión total prevista de 7.000 millones de euros sólo en construcción. Portugal ha optado por la colaboración entre la financiación público y privada para construir su AVE, a través de sociedades público privadas, lo que, según la empresa que gestiona la alta velocidad lusa (RAVE), ayudará a mitigar el impacto de la actual crisis financiera, ya que la mitad de la inversión será pública, Estado y fondos europeos. De hecho, el esfuerzo del Estado, especialmente en esta fase de construcción, será uno de los principales criterios de evaluación, es decir, el candidato que le pida menos dinero público tendrá la nota más alta. La inversión pública en la fase de construcción, entre 2009 y 2013, puede llegar a los 838 millones de euros. De éstos, 641 millones provienen de fondos comunitarios y el Estado puede subsidiar hasta 137 millones de euros.