Editor de InmoDiario.
Inmodiario

 MADRID, 9 Nov.    El consenso económico de PricewaterhouseCoopers (PwC) prevé una fuerte desaceleración económica a lo largo de los próximos seis meses, con un "fuerte deterioro" del empleo, el consumo familiar y la inversión empresarial, motivo por el que reclaman al Ejecutivo un "ambicioso plan" de reformas para acelerar la salida de la crisis.

   Además, el 35% de los panelistas da por hecho una gran desaceleración económica también en 2009, independientemente de cual sea el comportamiento de la economía europea, aunque el pesimismo de los expertos se extiende también a Europa, ya que el 87% del total cree que la economía europa seguirá igual o empeorará a lo largo del próximo año.

   En esta misma línea, empeora también la percepción respecto a la economía de EE.UU., ya que aumenta hasta el 70% el porcentaje de encuestados que cree que la actividad económica de la primera potencia mundial será igual o empeorará en 2009, cuatro puntos más que en el trimestre precedente.

   En España, el consenso de PwC pone de manifiesto el escepticismo que despierta el cuadro macroeconómico del Gobierno incluido en el proyecto de Presupuesto para el próximo año, ya que la gran mayoría de los consultados no cree verosímil que el PIB crezca un 1% en 2009, ni que el consumo de los hogares aumente un 0,4% y, sobre todo, que el empleo sólo caiga un 0,5%.

   De hecho, el 89,72% de los encuestados afirma que el PIB estará por debajo del 1,1% en el año 2009, mientras que en el consenso realizado en el mes de marzo la mayor parte de los encuestados creía que el PIB se situará por encima del 2,5%.

   Para el 2008, la mayoría de los expertos (el 59,81% del total) sitúa el incremento del PIB entre el 1,1% y el 1,5%, mientras que el 35,5% cree que la economía crecerá por debajo del 1,1% y sólo el 4,67% considera que el PIB podría estar entre el 1,6% y el 2%.

   En concreto, los expertos se muestran muy pesimistas sobre la situación económico-financiera de las familias para los próximos seis meses, ya que un 75% de los panelistas cree que seguirá empeorando progresivamente, al tiempo que el 91% de los encuestados prevé un importante frenazo del gasto de las familias, lo que debilitará aún más el consumo privado.

   Además, los encuestados también rebajan sus expectativas sobre la situación económico-financiera de las empresas durante el próximo semestre, y dos de cada tres panelistas afirman que los precios de las empresas se mantendrán estables debido al estancamiento o disminución de la demanda.

DÉFICIT MUY SUPERIOR AL PREVISTO.

   Además y a la vista de la evolución de la actividad económica y de algunas medidas puestas en marcha por el Ejecutivo, el 96% de los expertos cree que el déficit en el que incurrirán las cuentas públicas en 2009 superará "ampliamente" el 1,5%, dado que los ingresos serán inferiores a los previstos y los gastos superiores a los estimados.

   En esta misma línea, la mitad de los preguntados cree que, además, que el mayor gasto público tendrá un efecto positivo sobre la recuperación económica, pero no contribuirá al cambio del modelo de crecimiento que persigue el Gobierno, motivo por el que la mayoría propone modificar la estructura del gasto de los Presupuestos para dotar con más fondos a las partidas de infraestructuras y fomento de la inversión productiva.

CRÍTICAS AL GOBIERNO.

   En el ámbito tributario, tres de cada cuatro expertos critica la decisión del Gobierno de no deflactar la tarifa del IRPF y aumentar la presión fiscal, mientras que un 77% considera negativas medidas como los '400 euros' o el 'cheque-bebé' por ser "insuficientes" para estimular la economía y drenar un volumen notable de recursos al sector público.

   Ante este panorama, los panelistas reclaman iniciativas ambiciosas que permitan acelerar la salida de la crisis de la economía española a partir de 2009, con reformas estructurales para flexibilizar la economía, liberalizar algunos sectores y mercados e incrementar la competencia.

REFORMAS PRIORITARIAS.

   En concreto, consideran "prioritarias" la reforma de las prestaciones por desempleo y del actual sistema de pensiones ante el reto que supone para la economía el aumento del paro y la pirámide demográfica, que plantea un paulatino envejecimiento de la población.

   Asimismo, apuntan a la reforma de la negociación colectiva para relajar las presiones inflacionistas y a mejorar la competitividad empresarial, así como a una reforma tributaria pera ganar simplicidad y transparencia y dificultar la evasión fiscal.

   Finalmente, el consenso destaca también la necesidad de abordar la reforma de la financiación autonómica "cuanto antes" sin esperar a que la economía recupere una senda de crecimiento estable, aunque muy pocos piensan que deberían ampliarse las competencias recaudatorias de las administraciones locales.