Editor de InmoDiario.
InmodiarioMADRID, 25 Sep. Metrovacesa se quedará con una participación "residual" de entre el 4% y el 5% de Gecina, su ex filial francesa, una vez que concluya el proceso de segregación de ambas inmobiliarias, informó hoy la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La sociedad podrá disponer libremente de este porcentaje del capital de la sociedad que preside Joaquín Rivero, esto es, mantenerla o venderla "de forma ordenada". La compañía que preside Román Sanahuja se quedará con esta participación después de que el supervisor del mercado francés obligara a los dos máximos accionistas de Gecina, Rivero y su socio Juan Bautista Soler, a renunciar a comprar las acciones residuales que se calcula quedarán de la operación de segregación. En virtud de este proceso, Gecina traspasará antes de fin de año a Metrovacesa un conjunto de 37 edificios de oficinas ubicados en París, valorados en unos 2.000 millones de euros. La compañía recibirá a cambio títulos de Medea, la sociedad donde Metrovacesa integrará los activos. Posteriormente, Gecina ofrecerá a sus accionistas la posibilidad de cambiar sus títulos por los de Medea, para lo que ejecutará una oferta pública de adquisisición de acciones propias (OPA). Con este intercambio de acciones se drenará la actual participación de Metrovacesa en su ex filial gala (27%), si bien aún quedará un paquete de títulos sin cambiar, que se calcula que representarán entre el 4% y el 5% de su capital. En un principio, el proyecto de segregación preveía que Rivero y Soler compraran esta participación, pero han tenido que renunciar a ello por los inconvenientes planteados por el organismo supervisor del mercado francés (Autorité des Marchés Financiers, AMF). En opinión de este organismo, los dos socios actúan de forma concertada en Gecina. Ello ha llevado a que incluso Rivero se haya tenido que comprometer a vender algo más del 6% del capital de Gecina. El objetivo último es que la suma de sus acciones y las de Juan Bautista Soler, su socio en Gecina, no supere el 33% del capital de la patrimonialista francesa, para que la AMF no les obligue a lanzar una OPA. Estas operaciones son las últimas que quedan por cerrar del proyecto de segregación de Metrovacesa acordado en febrero de 2007. Según el pacto, Rivero se quedó con la filial francesa Gecina y un conjunto de proyectos en España, en tanto que los Sanahuja pasaron a controlar la marca Metrovacesa, su actividad en España y un lote de activos de Francia.