Editor de InmoDiario.
InmodiarioVALENCIA, 24 Sep. Menos de la mitad, un 47 por ciento, de los altos cargos de la empresas españolas ha gestionado una crisis previamente. En compañías familiares el porcentaje es superior, mientras que en empresas no familiares sólo el 28 por ciento de los ejecutivos ha vivido una época de recesión, según un estudio de Improven realizado a 112 empresas españolas durante el primer semestre. Las compañías participantes en el estudio, considerado el mayor análisis de ámbito nacional en gestión de crisis, son una muestra de sectores representativos de la economía española, como industria, servicios, distribución minorista, alimentación, inmobiliario, construcción y auxiliares. El estudio muestra que, para mejorar la gestión de crisis, hay que tener en cuenta el "factor tiempo", pues las empresas "tardan una media de once meses en detectar la nueva coyuntura y 17 meses en iniciar un plan de acción". La crisis puede desglosarse en cuatro fases que agravan la situación de la empresa a medida que se salta de una fase a otra. De manera que se diferencia la crisis estratégica, la operativa, la de resultados y la de liquidez. Así, una vez detectada la coyuntura adversa, "sólo un 32 por ciento de las compañías lo hacen en la fase estratégica u operativa cuando el tiempo juega a favor de la puesta en marcha de medidas correctoras adecuadas", establece la investigación. "La mayoría, el 68 por ciento, la detectan y reaccionan demasiado tarde, cuando los resultados empresariales ya están resentidos y el margen de reacción es estrecho o inexistente". En este sentido, un 61 por ciento de la 112 empresas encuestadas ha señalado que la detección tardía "fue uno de los grandes errores de la gestión de la crisis", ya que "limita el abanico de opciones por falta de tiempo y obliga a la toma de decisiones drástica y poco planificada".GESTIÓN DE TESORERÍA Con respecto a las herramientas adecuadas para superar la crisis, el 64 por ciento de las firmas del estudio no disponía de un cuadro de mando con los indicadores adecuados y un 77 por ciento no disponía de una herramienta de gestión de tesorería que funcionase correctamente. Las áreas que más habitualmente se trabajan en en los planes de acción son la reducción de personal, en el 82 por ciento de los casos; el incremento de ventas , en un 71 por ciento de las veces; y la disminución de gastos generales, con un 65 por ciento. Para Improven, existen otras medidas "más adecuadas" a medio plazo pero, al tener menos tiempo, no se comprueban los efectos "más rentables" de cerrar o vender unidades de negocio no rentables, de hecho, sólo un 32 por ciento de las compañías del estudio lo realizan, o la eliminación de clientes y productos no rentables, con un 21 y 33 por ciento, respectivamente. Además, la firma dedicada a la gestión de crisis destaca la "poca atención" que las empresas dedican a la estrategia de precio, sólo en un ocho por ciento de los casos, "a pesar de su enorme impacto en la cuenta de resultados". Asimismo, sólo el 29 por ciento de las empresas alcanza los objetivos del plan de acción. Como recomendación, Improven establece que la crisis puede ser una "buena noticia", para las compañías que desarrollen su actividad en sectores atomizados --donde no se concentran empresas con cuotas de mercado muy amplias--, si se gestiona mejor que los competidores, pues la recesión es una "oportunidad" para aumentar la cuota de mercado. Asimismo, recomiendan "focalizarse en lo que la empresa sabe hacer mejor que los demás y aporta valor al mercado", ya que "los momentos turbulentos son buenos para replantearse la fortaleza o debilidades de determinados negocios, a corto y medio plazo". Además, aconsejan, tras los resultados obtenidos en el estudio, emplear una comunicación regular y transparente tanto con empleados, clientes, proveedores, medios de comunicación, instituciones públicas u organismos financieros; ser más analítico y firme en las decisiones y gestionar el cambio.