Inmodiario

5.- Otra de las medidas estrella del Ejecutivo es la compra de suelo privado para hacer Viviendas de Protección Oficial (VPO) por valor de 300 millones de Euros. Dicha medida hay acogerla con mucha cautela pero no deja de ser positiva. La última comparecencia de la Ministra de Vivienda en el Senado para dar cuenta de las próximas iniciativas de su Ministerio comunicó que será la Sociedad Española de Participaciones Empresariales (SEPES) quién será la responsable de adquirir dichos terrenos y además se invertirán otros 130 millones de euros en urbanizar y dejar listos para que se conviertan solares aptos para la edificación, movilizando con esta medida 2.440 millones de euros por parte de promotores públicos y privados. El problema de esto es que no ha explicado, ni el procedimiento de compra de dichos terrenos, ni los criterios que han de cumplir dichos suelos para su adquisición por parte de SEPES dejando la puerta abierta a la discrecionalidad y arbitrariedad no deseada en el sector, salvo regulación futura pormenorizada.

6.- Como medida de impulso económico, se va a crear un Línea de avales del Instituto de Crédito Oficial (ICO) por valor de 3.000 millones de euros, para empresas que promuevan las viviendas en alquiler, cantidad a la que hay que sumar los 10.000 millones de euros comprometidos para financiar la construcción de Viviendas de Protección Oficial (VPO). Es una medida positiva por cuanto supone una cierta estabilización de la crisis que sufre en la actualidad el sector y supondrá una ayuda a resolver el problema del stock de 100.000 viviendas terminadas sin vender y 800.000 en construcción que existen en la actualidad.

7.- Creación de las Sociedades Cotizadas de Inversión en el Mercado Inmobiliario (SCIMI), producto financiero con más de 50 años de existencia en el mercado de EE.UU. conocido como REIT’s (Real Estate Investment Trusts) y presente en otros mercados como Bélgica, Holanda, Alemania , Reino Unido e Italia, permite a los pequeños accionistas acceder a operaciones inmobiliarias de gran envergadura mediante consorcios exentos del Impuesto de Sociedades, a cambio de que se repartan la práctica totalidad de sus beneficios entre sus copartícipes al menos una vez al año. Como hemos dicho se trata de un vehículo que goza de la exención del Impuesto de Sociedades, a cambio de pagar prácticamente todo su beneficio en dividendos (90%), destinando la mayoría de sus inversiones al negocio del alquiler. De momento y como ha prometido el Ministerio de Economía y Hacienda, está pendiente de regulación si los dividendos tributarán al 18%, si gozarán de la exención los primeros 1.500 euros como ocurre con otros productos de inversión, igualmente si estarán sujetos a la normativa general de instituciones de inversión colectiva o tendrán reglamentación específica, y lo más importante de todo, si se creará alguna condición adicional al reparto de dividendo para gozar de estas ventajas fiscales. De la regulación que se haga a finales de año por parte del dicho Ministerio dependerá el éxito de este viejo vehículo, sobre todo de cara al siempre fiel inversor del ladrillo que siempre estará ahí sin escuchar los cantos de sirena de la Bolsa y el Mercado financiero.



En conclusión, todo este paquete de medidas que ha propuesto el Gobierno, llegan al sector inmobiliario como el sol de invierno, que ilumina los oscuros y helados días de esta estación pero no calienta lo suficiente como para dejar las prendas de abrigo en el armario. Así pues, para que de nuevo el sector inmobiliario, considerado en su totalidad y no solo suscrito al segmento residencial, salga a la calle en mangas de camisa con la arrogancia y altanería de ser el sector que algún día más contribuyó al PIB del Estado, más puestos de trabajó creó y más crecimiento tuvo, es necesario desarrollar eficazmente todas estas medidas con la voluntad política de llevarlas a cabo y adoptar otras. Quizá ahora sea el momento que el Gobierno tomara en consideración las viejas reivindicaciones del sector que con música del invierno de Vivaldi suenan a “tutti orchesti”: liberalización racional del suelo urbanizado de todas clases y administraciones, simplificación de gestión de planeamiento y trámites urbanísticos, regulación de la licencia digital, tramitación conjunta de licencias de obra y actividad, oferta de más concursos de suelo tanto públicos como privados, impulso de más medidas económicas y fiscales dentro del marco de la política gubernamental de Suelo y Vivienda …………

Lunes 3 de Noviembre de 2008

Miguel Ángel García Rosado
Abogado Urbanista.