Editor de InmoDiario.
InmodiarioMADRID, 3 Oct. El secretario general de Comisiones Obreras (CC.OO.), José María Fidalgo, aseguró hoy que "no hay que descartar" que el número de desempleados llegue los tres millones a finales de año. En declaraciones a Onda Cero recogidas por Europa Press, Fildago señaló que el "efecto multiplicador" que la construcción residencial tuvo en el crecimiento económico y del empleo se está manifestando ahora de manera contraria. Ante esta situación, el dirigente sindical explicó que CC.OO ha pedido al Ejecutivo que mantenga la prestación por desempleo y mejore los servicios públicos y las políticas activas de empleo para agilizar las recolocaciones. Preguntado por la petición de abaratamiento del despido realizada por el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz-Ferrán, Fidalgo señaló que esta reclamación "nadie lo ha puesto encima de la mesa", sino que lo han puesto "en las ondas" algunos dirigentes empresariales. Para el secretario general de CC.OO. esta demanda no se ha propuesto de manera formal porque, además de provocar la oposición de los sindicatos, "aceleraría los despidos". Además, Fidalgo explicó que el empleo "precario, que aquí se llama flexible" sólo provee de personal a sectores orientados al consumo interno y a la construcción, un modelo que, en su opinión, "no se puede reproducir". El dirigente sindical indicó que la demanda de abaratamiento del despido sólo tendría "cierta consistencia" cuando la economía volviera a crecer y las empresas argumentaran tener dificultades para contratar gente debido al elevado coste del despido. Respecto a la actuación del Ejecutivo ante la crisis, Fidalgo agradeció que esté dejando funcionar un estabilizador automático como es la cobertura por desempleo, pero reconoció que carece de margen fiscal para inyectar dinero público en los sectores que tienen que impulsar el nuevo modelo económico. "No estoy aplaudiendo al Gobierno, estoy diciendo que el que tenga una idea suplementaria y factible, que la haga", puntualizó el secretario general de CC.OO., quien aseguró que esta crisis tiene "pocos protocolos de los habituales".