Los bancos siguen haciendo acopio de activos inmobiliarios

Es verdad que las entidades financieras están vendiendo activos inmobiliarios a manos llenas por la cuenta que les trae, con agresivas campañas –unos más que otros, todo hay que decirlo–, pero también lo es que siguen entrando más pisos, garajes y, lo peor, suelos. Esos terrenos que nadie sabe muy bien qué hacer con ellos, pero que están ahí como garantías de los millonarios préstamos otorgados en su día para su compra.

Los últimos días hemos conocido cómo los bancos acreedores de inmobiliarias como Vallehermoso, la promotora de la que Sacyr quiere desligarse cuanto antes, o Quabit, han vuelto a aumentar sus activos inmobiliarios a cambio de canjear deuda.

En el caso de la promotora de Sacyr, han sido 200 los millones de euros en activos con los que se han quedado los bancos en las últimas semanas en operaciones de dación en pago, y otros tantos sobre los que existen conversaciones para cerrar operaciones antes de que acabe el año 2013.

Se trata de un paso más del grupo presidido por Manuel Manrique para desconsolidar en el balance el lastre de Vallehermoso, y sacar de su pasivo los cerca de 1.200 millones de deuda de la filial inmobiliaria, cuyo primer vencimiento se tenía que haber hecho efectivo al final del tercer trimestre. En 2010, los acreedores aceptaron renegociar la deuda sindicada que entonces ascendía a 1.430 millones de euros, y lo hicieron aplazando  tres años el vencimiento de la deuda asociada a promociones terminadas y en cinco, ampliables a ocho, el resto de los pasivos, sobre todo suelo.

Quabit, la inmobiliaria presidida por Félix Abánades, también ha notificado a los mercados que ha alcanzado un nuevo acuerdo para reestructurar su deuda financiera, que asciende a 820 millones de euros, con entidades que representan el 99% de dicha cantidad.

Reordenación de la deuda que también pasa por la reducción del endeudamiento financiero mediante compraventa de activos, la limitación del recurso de pago de la deuda al activo que la garantiza, el descuento de un porcentaje de la deuda asociada a la cancelación anticipada, y la aportación de liquidez y liberación de activos para afrontar sus compromisos económicos y gastos operativos.

Ante la llegada del cambio de ciclo, cuando lo haga, Quabit se está posicionando de cara a que la reordenación del pasivo facilite, en su momento, el desarrollo de nuevas actuaciones.

- Advertisement -

Comparte las Noticias en tus Redes Sociales

Síguenos

- Publicidad -

CONTENIDOS DE PORTADA

CONTENIDOS RELACIONADOS

La energía flexible atrae industria y transforma la competitividad territorial

La disponibilidad de energía asequible y estable se ha convertido en...

El ahorro para la entrada de una vivienda supera los 15 años

Reunir la entrada de una vivienda exige más de quince años...

El alojamiento flexible centra el debate sobre inversión y crecimiento del sector

El alojamiento flexible en España afronta una nueva etapa: consolidar su...

La formación prepara al sector para la construcción industrializada

La industrialización de la construcción requiere nuevos sistemas y tecnologías, pero...

El Gran Concurso del Hormigón despierta vocaciones técnicas

La Arquitectura Técnica ha reunido en El Escorial a estudiantes de...

La rehabilitación alarga la vida útil de las superficies existentes

La rehabilitación de edificios gana peso frente a la demolición integral...

IBA Capital Partners adquiere un edificio de oficinas en La Moraleja

La inversión en edificios de oficinas continúa atrayendo a gestores que...